International Network for Peace

the net of people deeply affected by political violence

Web

Andrea LeBlanc: ’Busco justicia, no venganza’

Por Brooke Jarvis - YES! Magazine - Trad. Beatriz Abril

Viernes 6 de mayo de 2011

Una viuda del 11-S que trabaja por la paz cuando el mundo espera que busque venganza

Tras conocer la noticia de que Osama bin Laden, el hombre responsable de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, había sido asesinado por fuerzas estadounidenses en Pakistán, muchos americanos salieron a las calles a celebrarlo. Envueltos en banderas estadounidenses, coreaban « ¡USA, USA!» y encendían bengalas y fuegos artificiales. A la mañana siguiente, los periódicos amanecían con titulares exultantes. « ¡Venganza por fin! EE.UU. da caza al bastardo», declaraba el New York Post, mientras otras publicaciones más moderadas citaban el discurso del Presidente Obama: «Se ha hecho justicia».

Entre tanto, algunas personas que perdieron a sus familiares durante el atentado de bin Laden, un grupo del que se habría esperado que se uniera a las celebraciones, emitió una declaración serena:

Nuestra esperanza es que el estado de derecho, respaldado por nuestra Constitución, que ha sido puesto a prueba de una manera tan terrible en nombre del 11 de septiembre, vuelva a ser el faro que guíe nuestra política en casa y en el extranjero. Puede que una persona haya jugado un papel central en los ataques del 11 de septiembre, pero todos nosotros tenemos un papel que jugar para que nuestro mundo vuelva a ser un lugar de paz, de esperanza y de nuevas posibilidades. Esperamos que hoy empiece este proceso.

Provenía de September Eleventh Families for Peaceful Tomorrows (Familias del 11 de septiembre por un mañana en paz), un grupo que ha generado confusión en cuanto a las expectativas de la gente, ya que se formó tras las el 11-S. Sus miembros se unieron no porque quisieran vengar a sus seres queridos, sino porque no querían que continuara el ciclo de violencia que llevó a su muerte. Se han opuesto a las guerras en Irak y Afganistán, a los procesos extrajudiciales de Guantánamo, a la violenta reacción contra la llamada mezquita de la Zona Cero e incluso a la pena de muerte para Zacarias Moussaoui, condenado por cargos de terrorismo.


JPG - 9.8 KB
Andrea LeBlanc
guardian.co.uk

Hablé con Andrea LeBlanc, una veterinaria y miembro de la junta de Peaceful Tomorrows, cuyo marido, Robert, murió en el World Trade Center, y descubrí lo que es trabajar por la paz cuando todo el mundo espera de ti que desees venganza.

Brooke Jarvis: Me gustaría que me hablara de su experiencia en el 11-S, ¿qué ocurrió?, ¿cómo se sintió?

Andrea LeBlanc: Mi marido, Robert LeBlanc, daba clases de Geografía Cultural en la Universidad de New Hampshire; volaba a Los Ángeles para dar una conferencia esa mañana. Voló desde el Aeropuerto Logan, en Boston [en el vuelo 175, el avión que se estrelló contra la torre sur del World Trade Center].

El domingo anterior salí a dar una vuelta y a disfrutar del día, era un día precioso y espléndido. Y de repente me vino un pensamiento que ya me había sobrevenido en otras ocasiones pero ese domingo ocurrió de nuevo; que un día tan bonito podía perderse en un segundo. Eso es lo que sucedió en el 11-S: ocurre sin previo aviso, te coge desprevenido y lo cambia todo. El 11-S fue devastador por muchos motivos. Nos llevó a mí y a mi familia mucho tiempo aceptarlo.

Brooke Jarvis: ¿Cómo se sintió cuando le llegó la noticia de que habían matado a bin Laden?

Andrea LeBlanc: La gente sigue preguntándote « ¿Esto ha hecho que cierres un ciclo?» Y no sé si creo que exista tal cosa, realmente no sé qué significa. Cuando la tragedia te golpea, poco a poco, con el tiempo, aprendes a absorberla. Se vuelve parte del tejido de tu vida, no desaparece, simplemente aprendes a vivir con ello.

Ciertamente, la muerte de bin Laden no cerró ningún ciclo para los familiares de víctimas que conozco. Ninguno sentimos que fuera motivo de celebración. Imagino que en parte es porque no celebras la muerte de nadie, incluso aunque sea tu enemigo. Es algo odioso.

Realmente, todos suponíamos que lo encontrarían, pero para mí no ha sido ningún tipo de logro que alcanzar que haría que todo volviera a estar bien.

Osama bin Laden era un sólo hombre. Que ya no esté en escena no resuelve el problema. El 11-S no vino de la nada; hubo decisiones, incluidas las de EE.UU., que dieron lugar al atentado. Esas cuestiones realmente todavía no se han preguntado, mucho menos respondido. Ahora me veo pensando las mismas cosas que pensaba en el 11-S: ¿De dónde viene esto? ¿Qué les ha ocurrido a estos seres humanos para que realizaran estos actos horribles? ¿Qué genera el odio? Creo que los seres humanos nacen con la capacidad de tener empatía y compasión, en la misma medida o incluso más que de ser agresivos. Todo depende de lo que alimentes.

Brooke Jarvis: ¿Cómo se convirtió en miembro activo de Families for Peaceful Tomorrows y qué han significado para usted en estos años?

Andrea LeBlanc: Después del 11-S, me sentía alejada porque mis respuestas no eran las que la gente parecía tener. Primero la gente se unía en acto de buena voluntad y bondad y poco después esto cambió en algo que me resultó un patriotismo bastante alarmante. En aquel momento, no tenía fuerzas para rebatirlo, tan sólo sentía la necesidad de sanar las heridas, pero después estaba mejor, más fuerte y salí al exterior. Sin embargo, me sentí muy sola en medio de todas esas banderas que ondeaban en campaña por la guerra porque esa no era mi respuesta, ni la de mis hijos, ni habría sido la respuesta de mi marido. Resultó que, por otro lado, había mucha gente que decía lo mismo que yo sentía: No en nombre de mi ser querido.

Antes de descubrir a Peaceful Tomorrows, había visto, creo que en el programa de Bill Moyers, que un grupo de personas que había perdido a sus familiares en los atentados había viajado a Afganistán para reunirse con familias que habían perdido a sus seres queridos a causa de los bombardeos estadounidenses. Y me sentí tan agradecida hacia ellos. Me quedé ahí sentada, llorando, tan agradecida de que alguien hubiera hecho algo que para mí tenía sentido.

Kathy Kelly, de la organización llamada entonces Voices in the Wilderness, contactó con todas estas personas que escribían cartas al director o daban discursos y les preguntó « ¿Os conocéis entre vosotros?» Y no se conocían, así que les sugirió que se reunieran en una marcha desde el Pentágono a Nueva York en noviembre de 2001. Ese fue el comienzo de Peaceful Tomorrows, organización que vio la luz en la primavera siguiente. Yo no había oído hablar de ellos hasta diciembre de ese año. Cuatro mujeres habían ido a Irak durante la época previa a la guerra para intentar mostrar la cara humana del pueblo iraquí, y fui a Nueva York para conocerlas. En cierto modo, esta ha sido la estructura de mi vida desde entonces.

Brooke Jarvis: ¿En qué sentido?

Andrea LeBlanc: La idea que resuena en mi mente es que podemos elegir, en todo momento, lo que hacemos con nuestras emociones. El enfado y la desesperación pueden destruirte - yo podría haber sucumbido a la desesperación si no hubiera encontrado a Peaceful Tomorrows – pero tienes la opción de no dejar que eso ocurra, y de hacer algo positivo con tus emociones.

Para el quinto aniversario del 11-S, celebramos un encuentro internacional de 30 organizaciones cuyo denominador común era que reunían víctimas y familiares de víctimas para buscar soluciones no violentas al conflicto. Venían de todas las partes del mundo: Sudáfrica, Irlanda del Norte, Ruanda, Japón, madres de desaparecidos en Chile, familiares de víctimas de los atentados de Madrid, israelíes y palestinos que habían sufrido el asesinato de sus seres queridos…

Les habían ocurrido cosas horribles a ellos y a sus familias. Conocí a un ruandés que había perdido a 35 familiares, personas cuyas vidas, pueblos, potencial, futuro, educación habían quedado destruidos. En muchos sentidos, a lo que ellos se enfrentaban era mucho más devastador que lo que nos ocurrió en el 11-S. Le dije eso al ruandés y él me contestó: «Te equivocas. Es lo mismo». Me quedé sin palabras.

Estas personas se reunieron y se hicieron amigos de inmediato, reían y compartían y de ese grupo nació la Red Internacional de Paz (International Network for Peace). Resulta difícil mantenerla por las distancias y la barrera del idioma o la falta de acceso a un ordenador, pero es una red poderosa de personas que avanzan por una senda en la misma dirección.

Hay muchas historias como esas ahí fuera, muchas, muchísimas. Pero la gente no las conoce. La historia suele centrarse en hechos terribles, historias de guerra, odio y trauma. Los Gandhis y los Martin Luther Kings son poco más que notas al pie. Mi misión personal es hacer que las historias de paz y de humanidad estén tan presentes como las anteriores. Hay tantas cosas buenas en el mundo que la gente no conoce, pero que debe conocer.

Sabe, yo soy abuela. Creo que mis nietos se merecen tener todas estas historias y saber que hubo gente que hizo las cosas de otra manera, que no usó la violencia.

Brooke Jarvis: Tras los atentados del 11-S, la revista YES! formó parte de una campaña llamada «Justicia, no venganza». Hemos visto, creo, muchos ejemplos de las formas que puede tomar la venganza. ¿Cómo sería, para usted, la justicia?

Andrea LeBlanc: Lo primero de todo, creo que la justicia se encuentra en la sala de juicio, no en el campo de batalla. Desde sus inicios, Peaceful Tomorrows ha estado trabajando no sólo para acabar con las guerras en Irak y Afganistán, sino también para cerrar Guantánamo.

Ayer, la gente seguía diciendo «Se ha hecho justicia». Yo no sentía que fuera así. Sí, bin Laden hizo algo horrible, brutal. Pero yo habría preferido que se le llevara ante los tribunales. Esto fue un asesinato y me temo que servirá para avivar el odio de otros y para que se convierta en un mártir.

Creo que existe una percepción, al menos en esta sociedad, de que si eres una víctima, no sólo mereces compensación, sino que la necesitas. Para curarte. Ha habido muchos ejemplos desde el 11-S de odio dirigido a lo que los miembros de Peaceful Tomorrows han dicho o hecho, como declararse en contra de la pena de muerte o como parte de la defensa de Zacarias Moussaoui. Les enfureció que hiciéramos eso. Y sólo te preguntas, ¿de dónde viene esta necesidad de estar tan enfadado? Rechazo la idea de que la venganza sea necesaria, normal o justa.

Brooke Jarvis: Cuando ocurren acontecimientos de este tipo, los medios de comunicación suelen pedir la opinión a los familiares del 11-S. Pero usted vive con ese legado todos los días. ¿Cuáles son los mensajes más a largo plazo que le gustaría enviar?

Andrea LeBlanc: Somos muy conscientes de lo que ocurrió como resultado de los atentados: dos guerras y todas las muertes de militares, además de un número mucho mayor de muertes de civiles, la destrucción de vidas y países, la erosión de nuestras libertades civiles y del sistema judicial, la intolerancia, la xenofobia, la islamofobia… todo ello ha sido posible por el factor miedo. Si consigues atemorizar a la gente lo suficiente, puedes hacer casi todo y lo opuesto a los fundamentos sobre los que se asienta este país.

Nuestra preocupación sobre todos esos temas está entrelazada con el hecho de que todo esto se hizo en nombre del 11-S. Nos hace sentir de algún modo que se nos ha dado una responsabilidad con la que no siempre sabemos qué hacer o ni siquiera hemos querido. Pero está ahí, no puedes deshacerte de ella o ignorarla. Debemos levantarnos y decir «No. Esta no es una causa justa. Y no nos sentimos honrados de que maten a gente en nombre de nuestros seres queridos o de los atentados del 11-S.»

Personalmente, creo que se podrían hacer muchas cosas buenas con los dólares que ahora gastamos en el aparato militar. No creo que el problema del terrorismo se resuelva con una solución militar. La gente que conocemos en Afganistán dice que quiere que salgamos de su país; me gustaría que nuestro gobierno escuchara a la gente y a quienes hacen la paz, no sólo a los políticos y a la esfera militar. Si allí debe crearse una democracia, son ellos quienes tienen que hacerlo. Estoy segura de que no resultará fácil y que algunos estadounidenses están muy preocupados porque será culpa nuestra si siguen los enfrentamientos. Pero si el pueblo afgano nos dice que nuestra presencia militar no está ayudando, sino empeorando las cosas, entonces creo que deberíamos escucharles.

Brooke Jarvis: ¿Puede hablarme un poco de su marido?

Andrea LeBlanc: En su funeral, el jefe del Departamento de Geografía – mi marido había sido el director hasta que se jubiló el año anterior – dijo que Bob habría sido la persona a la que sus alumnos, amigos, compañeros y por supuesto su familia se habrían dirigido para comprender mejor lo que había detrás de los atentados. Siempre había estado muy interesado en saber por qué la gente hacía lo que hacía, comía lo que comía, vivía donde vivía. Creía firmemente que cuanto más ibas a distintos lugares y conocías a gente e intentabas entenderles, más te dabas cuenta de que los puntos en común superaban con creces a las diferencias y más difíciles eran de negar. Y, uno espera, más difíciles de vilipendiar.

Después de su muerte, sentí cómo todas las puertas y ventanas de mi vida se cerraban de un portazo. Las percepciones de Bob eran tan interesantes y me hacían comprender tanto. Yo soy veterinaria, mis percepciones van más con la conexión al mundo natural y animal, no se centran tanto en la política mundial. Por eso, tenía que ponerme al día. Todos nos sentimos así. Mi hijo decía: «Papá era una enciclopedia, cuando más le necesito para entender qué está pasado, él ya no está aquí».

En el funeral, el jefe del Departamento citó el Corán: «Oh humanidad, te hemos creado desde el hombre y la mujer, te hemos convertido en tribus y naciones, para que os conozcáis unos a otros, no para que os odiéis unos a otros». Y dijo que resultaba irónico que a Bob le asesinaran las mismas fuerzas que no conocían al otro cuando él dedicó su vida entera a intentar entender al otro.


Entrevista de Brooke Jarvis a Andrea LeBlanc para YES! Magazine, medio de comunicación national, sin ánimo de lucro que fusiona poderosas ideas con acciones prácticas. Brooke Jarvis es editora de YES! Magazine.

YES! Magazine ofrece este trabajo con Licencia Creative Commons.

YES! Magazine es un sitio Web independiente, no comercial, financiado mediante suscripciones de apoyo


Más información (en inglés):

America after Osama bin Laden

I and my group of 9/11 victims’ relatives hope we will take this opportunity to restore the US to the path of justice, not war

Andrea LeBlanc

guardian.co.uk, Tuesday 3 May 2011


Portada del sitio | Mapa del sitio | Espacio privado | Estadísticas de visitas | visitas: 676172
Espacio restringido

Seguir la vida del sitio es  Seguir la vida del sitio Organizaciones miembros  Seguir la vida del sitio September 11th Families for Peaceful Tomorrows (...)  Seguir la vida del sitio Medios de Comunicación   ?

Sitio desarrollado con SPIP 1.9.2p + ALTERNATIVES por Dabne

Creative Commons License