International Network for Peace

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Prólogo de Juan Gutiérrez a la ed. en español

Mañana en Paz (Peaceful Tomorrows)

Ed. Icaria

Miércoles 11 de marzo de 2009

Mañana en paz

Transformando nuestro pesar en acciones para la paz

David Potorti con Peaceful Tomorrows

Prólogo de Juan Gutiérrez a la Edición española

Portada de Mañana en Paz Esta traducción al castellano de “Mañana en paz” puede ser clave en una alianza humana de paz y para la paz. Se trata del texto en que David Potorti, su autor, hermano de un muerto en el atentado del 11-S en NY, empieza relatando lo que unas cien personas -de entre las 3.000 que aquella mañana trágica perdieron sus seres queridos- han sufrido y sentido, cómo han asumido ese dolor y esa pérdida acercándose entre sí y –con las palabras del autor- “asumiendo la pérdida de sus seres queridos no como una herencia de odio y miedo, sino… como una oportunidad única de… hacer brotar de sus muertes un nuevo paradigma para el planeta… reconociendo nuestra humanidad común, nuestras necesidades comunes, nuestros objetivos comunes”. Eso les llevó a formar con ese nombre “Familias del 11 de Septiembre por un Mañana en Paz” -sacado de una frase de Martin Luther King Jr.- un grupo de acción por la paz y de esperanza en la paz. Y en el texto sigue el relato de cómo han emprendido esa acción, la forma que está tomando, las barreras que les cortan el paso, los caminos que están abriendo, los compañeros de ruta y ecos que van encontrando.

Ese brote del nuevo paradigma desde la pérdida de seres queridos tiene una vertiente íntima, compartida y una dimensión pública que les ha conectado ente sí y les está conectando con el mundo.

Recogiendo sus propias palabras:

- En el interior de cada uno de ellos “se derrumbó la creencia de poder ser de verdad independientes unos de otros,… se hundieron las barreras” (p 8)… se ha generado “un sentimiento de paz personal, seguridad y un enfoque”.

- Se conectaron entre sí porque “algunos de nosotros reconociendo la naturaleza pública de nuestras pérdidas”,… hicimos declaraciones públicas… que nos permitieron encontrarnos y organizarnos” (p.7) “que nos conectaron entre nosotros” “honrando y recordando a los familiares perdidos” (9)

- Y así “de todo nuestro país y de prácticamente todos los países del mundo se han extendido y siguen extendidas manos amigas, a las que respondemos extendiendo las nuestras” (p.9)

Empeñados en ese paradigma 2002 se han marcado el objetivo de “hermanarse con otra gente inocente afectada por la violencia y la guerra, sean de la nación que sean”, y de “dar apoyo y compañía a grupos de la misma actitud para fortalecer la causa de la paz y la justicia” (Folleto de presentación 2003).

Y en Septiembre de 2004 han invitado a crear una “conexión de paz entre quienes comparten un deseo de diálogo, entendimiento y paz y las personas afectadas por terrorismo, violencia y guerra” (www.peacefultomorrows.org). Así se plantea y dibuja ya una gran red humana de paz y para la paz. En ella pueden engarzarse cuantos comparten ese paradigma y sus nudos, por así decir, los forman sobrevivientes de terrorismo, violencia y guerra.

Son nudos en mucho iguales, pero en algo distintos. Las familias del 11-S, tienen en común con las otras familias con que se hermanan su trágica perdida, su dolor inmenso e inacabable y su voluntad de paz, en eso son iguales, eso es lo que a fin de cuentas les enhebra.

Lo que sin embargo les distingue es que ellos son y se entienden a si mismos como actores públicos desde el puro inicio de su trauma, quiéranlo o no, que se han visto “en situaciones bien penosas, al no ser nuestras pérdidas simples asesinatos, sino incidentes internacionales, símbolos y sucesos públicos” (p.7), objeto de todas las atenciones y cuidados, -muchas veces torpes y desacertados-, están reconocidos como víctimas inocentes, aunque en peligro de quedar atrapados en una jaula de oro por el poder político dominante de su nación. Su preocupación es salvaguardar su intimidad ante tanta exposición pública sobre el trasfondo de Nueva York, uno de los símbolos más poderosos de nuestro tiempo con sus dos torres, su tercera, la sede de las Naciones Unidas, y su Estatua de la Libertad.

Pero en los viajes que han hecho repetidas veces a Afganistán y a Irak “para reunirse y hermanarse con familias que han perdido seres queridos o han sido incluso devastadas por las campañas de bombardeos de los Estados Unidos”, se han acercado a víctimas tratadas de forma bien distinta, forzadas a ser invisibles, mantenidas en la oscuridad, desatendidas, vistas como sospechosas, falsas, desechables, en peligro de quedar atrapadas en una jaula de hierro si se atreven no ya a alzar la voz en público, sino a susurrar algo que deje entrever la razón y la sinrazón de sus pérdidas y sus desolaciones.

“Nuestra delegación encontró a Arifah, una mujer que estaba visitando con su hijo a un pariente cuando una bomba destruyó su casa matando al marido y al resto de la familia. Una vecina redactó en inglés una carta para el gobierno de los EE UU explicando lo sucedido. Siendo los EE UU amigos del pueblo iraquí, tratándose evidentemente de un error y no teniendo a nadie a quien recurrir, ¿podrían los EE UU ayudarla? Arifah fue con esa carta a la embajada de los EE UU en Kabul, pero no la dejaron entrar por entender que se trataba de una “mendiga”. Decidimos organizar una conferencia de prensa en la misma Embajada, a la que fue invitada Arifah a contar su historia ante la prensa internacional” (pag. 67)

“Mañana en paz” también ha ido a Japón a hermanarse con los hibakushas, las víctimas japoneses de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki en 1945. Están estrechando la mano a víctimas distantes en la medida que aún siguen sufriendo el trauma infligido en otros tiempos mucho más lejanos,

Precisamente en estos hermanamientos está la grandeza de su empeño, porque al coger de la mano a víctimas calladas y forzadas a permanecer invisibles, las sacan de la oscuridad a la luz en que se encuentran y bajo la que trasmitir, compartir y dar infinita más fuerza a los mensajes de ambas. Y al extender asimismo esa mano a víctimas de atrocidades del pasado, dan profundidad temporal a mensajes que confluyen desde tiempos más cercanos y lejanos. Cruzando esas distancias y barreras llegarán a todo el planeta las manos comprometidas en un nuevo paradigma.

Esa red humana de paz, para la paz y de resistencia contra la guerra se está gestando desde los EE UU, desde allí se abre al mundo. Sin embargo, desde hace más de un año está entrando en conjunción con otra red que se empezó a dibujar en 1997 partiendo de dos polos. Uno formado por sobrevivientes del bombardeo de Guernica hecho por aviones de la Alemana Nazi en 1937, otro por sobrevivientes del bombardeo de Dresde realizado por aviones británicos y norteamericanos en 1945, ambos también lugares de gran simbolismo.

Los sobrevivientes tanto de Guernica como de Dresde tardaron mucho tiempo en encontrarse: Sólo en 1997, 60 años después de aquel bombardeo, se reunieron los supervivientes de Guernica en su primer encuentro público. El presidente de Alemania, al tener noticia de ello, envió entonces a cada uno de ellos una carta personal encargando a su embajador que se la entregase personalmente uno a uno. En ella decía “Evoco el recuerdo de aquellas personas a las que aquel día en Gernika les fue quebrada la felicidad de su vida, destrozada su familia, destruido su hogar, robada su vecindad. Comparto con ustedes el luto por los muertos y la compasión por los heridos. Les ofrezco a ustedes, que todavía llevan en las entrañas las heridas del pasado, mi mano abierta en ruego por la reconciliación”.

En ese mismo acto los sobrevivientes de Guernica respondieron: “Nos lanzaron una lluvia de fuego, metralla y muerte. Destruyeron nuestro pueblo…
Pero aquel acto, incomprensible para nosotros, no nos dejó un sentimiento de odio o de venganza, sino un deseo enorme, inmenso de paz, de que aquello no debería suceder nunca más y de que de las ruinas de lo que fue nuestro pueblo debía de surgir una bandera de paz para todos los pueblos del mundo.
Hoy… llegan a nosotros… gentes de otras tierras…de frente y con la mano extendida…
Ya no hay unos arriba y otros abajo. Ahora sí, ahora podemos hacer lo que entonces no pudimos, abrir nuestros brazos y decirles: Bienvenidos a Gernika, marchemos juntos en paz.”

En el mismo 26 de Abril, dos años después, en 1999, en un día en que las televisiones muestran los bombardeos en Kosovo y Serbia, tienen 50 supervivientes su Tercer Encuentro y deciden por unanimidad enviar a Kofi Annam un mensaje. “No arrojen bombas, abajo hay seres humanos”. En ese encuentro participaron varios huéspedes de África del Sur, Colombia, Guatemala e Irlanda del Norte y entre ellos una superviviente del bombardeo de Dresde.

También en Dresde habían estado mucho tiempo callados y dispersos los sobrevivientes del trauma del bombardeo de su ciudad. Sólo 42 años más tarde, en 1987, empezaron a encontrarse al formarse un grupo de trabajo de 10 a 15 personas interesados en recordar aquella atrocidad. Con materiales que fueron reuniendo y 8 de las entrevistas que habían realizado con supervivientes testigos compusieron y presentaron en la ciudad una exposición “Lebenszeichen” (signos de vida), en 1989.

Tras la caída del muro de Berlín y del régimen socialista, y siempre arropados por sus amigos ciudadanos comprometidos, varios supervivientes lograron en 1991 formar la "Asociación de Intereses 13 de Febrero 1945" (“Interessengemeinschaft 13 Februar 1945”) y reabrir la exposición. Desde aquella fecha el recuerdo de los supervivientes iba profundamente ligado al mensaje “Lo que más importa es: nunca más guerra” y de él surgió un compromiso por la paz común a todo al grupo. Sus contactos desde 1999 con los supervivientes y miembros activos del movimiento por la paz en Guernica les ayudaron a dirigir ese mensaje de paz no sólo a la ciudad, sino también al mundo.

En febrero de 2003 prepara la administración de Bush la terrible máquina militar de su país para desviar la respuesta al terrorismo haciendo la guerra contra la población de Irak. Ante esa terrible amenaza se conmueve el mundo, brotan recuerdos de las guerras pasadas, salen las masas a las calles y en su centro aparecen supervivientes de traumas de guerra y terror que presentan sus terribles e intensos recuerdos con mensajes de resistencia y paradigmas esperanzadores de paz compartida. La ciudadanía es el pan y los sobrevivientes testigos de la guerra y el terror su levadura. En las manifestaciones de Vietnam marchan en primera línea madres llevando en sus brazos o a su lado a hijos deformados por el Agente Orange. En la vieja Europa se levanta y sale a la calle la inmensa mayoría y en los propios EE UU una gran minoría.

La agrupación de Dresde contacta con grupo en Gernika y acuerdan hacer el siguiente llamamiento conjunto contra la Guerra, que se lee el 13 de Febrero en la Frauenkirche (Iglesia de la Mujer, emblemática en la ciudad) en presencia de 23 supervivientes de Dresde y dos de Guernica y de varias televisiones.


LLAMAMIENTO CONJUNTO DE LOS SUPERVIVIENTES TESTIGOS DE LOS BOMBARDEOS DE DRESDE Y GERNIKA

Hace 58 años, el 13 de Febrero de 1945 Dresde fue bombardeado y destruido.
8 años antes, el 26 de Abril de 1937, aviones alemanes habían arrasado Gernika con sus bombas.
El infortunio de estas dos ciudades es símbolo de violencia militar contra la población civil.

Ante las imágenes de aviones de bombardeo que nos están mostrando las televisiones preparándose para una guerra contra Irak, nos vuelve a los sobrevivientes de Gernika y Dresde el recuerdo de la horrorosa impotencia bajo aquel infierno de bombas: Seres humanos muertos, asfixiados, aplastados, ardiendo. Madres tratando de proteger a sus niños con sus cuerpos. Ancianos sin fuerzas para escapar y salvar sus vidas. Este recuerdo ha quedado en nuestras mentes y está en estas palabras nuestras.

Las guerras del siglo XX han dejado supervivientes de muchos pueblos marcados como nosotros durante decenios por el espanto, las pérdidas y heridas sufridas. El siglo XXI se está iniciando bajo la sombra amenazante del terror y de la guerra. Eso nos lleva a unir a este llamamiento un gesto de solidaridad y compasión con las víctimas del terror el 11 de Septiembre de 2001 en Estados Unidos y de la guerra de Octubre a Diciembre del 2001 en Afganistán.

¿Va a volver a caer este horror ahora una vez más sobre seres humanos? ¿Han de morir miles bajo una lluvia de bombas? ¿Han de destruirse ciudades y aldeas, perderse tesoros culturales? Sabemos lo que la guerra es, no por las imágenes de televisión, sino de verdad. Y sabemos que al rechazar esta guerra estamos al lado de la inmensa mayoría de la humanidad.

Nosotros, supervivientes de bombardeos, hacemos este llamamiento al mundo:
¡Ayudemos a impedir este nuevo espanto, esta nueva destrucción, esta nueva muerte!
¡Exijamos una solución pacífica en Irak!
¡No nos quedemos parados ante los preparativos de guerra!


ADJUNTO HECHO POR LOS SUPERVIVIENTES DEL BOMBARDEO DE GERNIKA

Los Miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas han dispuesto que durante su último encuentro el pasado 5 de Febrero se tape el tapiz con el “Guernica” de Picasso que está colgado en su edificio. Está allí precisamente para mostrar bien visible el horror de Gernika y para que así recuerden que su responsabilidad es impedir –en nombre de la humanidad que representan– que nunca más vuelva a producirse.


En ese llamamiento estaba la mano extendida a las familias del 11 de Septiembre, y eso dio pie a los primeros contactos entre la red que se estaba desarrollando desde los EE UU y la que estaba surgiendo desde Guernica y Dresde. De ahí nació el proyecto de publicar en castellano y alemán “Mañana en Paz”.

Sin embargo, una vez más, el acercamiento humano entre ambos empeños por la paz no se hizo sin más en lo público, sino que ha estado precedido y acompañado por un acercamiento en lo íntimo, compartiendo sentimientos de dolor y amistad por la pérdida de seres queridos. Y es que a la tragedia del 11-S, ha seguido dos años y medio después la del 11-M en Madrid. En la tarde de ese mismo día contactamos a PT, que durante tres días se reunió para redactar una carta de condolencia bien sencilla:


“Al pueblo de Madrid, a los que han sufrido y sobrevivido a los ataques de estos días y especialmente a las familias y amigos de los muertos por las bombas.

Como familiares también dañados gravemente por terrorismo, sepan que están en nuestras mentes y nuestros corazones. Esta semana otra vez nos han inundado y conmovido profundamente los recuerdos y las emociones que por primera vez sentimos en el 11 de Septiembre del 2001.

Sentimos de nuevo el dolor de buscar nuestros seres queridos sólo para terminar sabiendo que se han perdido, que les hemos perdido.

Sus familias son nuestras familias, su sufrimiento nuestro sufrimiento. Puede que en la oscuridad de su desolación se sientan desesperadamente solos, pero les acompañamos compartiendo esa oscuridad y esperando atentos a que amanezca un día nuevo.

Con nuestra simpatía más profunda.

“September 11 Families for Peaceful Tomorrows” (Familias del 11 de Septiembre por un Mañana en Paz)."


Con ayuda de amigos en Torrejón, El Pozo y Coslada –Emiliana, Javier, Nacho, Carlos- se fue entregando durante dos semanas en mano esta carta a familias que habían perdido seres queridos, antes de darla a conocer en público.

Poco después Alissa, vinculada a Mañana en Paz, nos escribe: “Mi marido Luís Torres, colombiano, murió el 11 de Septiembre estando yo embarazada de 7 meses; he sido una sobreviviente bien resistente de esa horrible tragedia… quisiera establecer contacto con los afectados del 11 de Marzo, por si puedo ayudarles en algo… tenía la idea de visitarles en el aniversario del 11 de Septiembre, día en que por mi propio bien quiero estar fuera de Nueva York…”

Y Alissa vino con su hijo Josh en esos días a Madrid, fue recibida con los brazos abiertos y pasó varios días horas y horas en Coslada con Juan, sus hijos Sofía y Javier y familiares, Melania y María, con Maribel, Jesús y su hija Beatriz, en El Pozo con Maria del Mar y su hijo Víctor. Se han hecho amigos.

El 11 de Septiembre Alissa quería estar tranquila y sola frente al mar. Estuvo en la playa de Laida y en el monte San Miguel en los alrededores de Guernica, donde se encontró con Luís, superviviente del bombardeo. En el camino, la víspera, se paró cerca de Lerma en Villamayor para acercarse a la fosa en que la Asociación de Recuperación de la Memoria Histórica ha exhumado los restos de 43 ejecutados en 1936 al principio de la Guerra Civil. Allí conoció en la fosa a Herminio, familiar de uno de los fusilados, y pasó cuatro horas con él y con sus amigos Mira y Virgilio.

Aún no se ha encontrado la editorial que publique en alemán “Mañana en paz”, pero Icaria lo edita ya en castellano y lo distribuirá en España y América Latina. Se propone presentarlo en público en Madrid, Barcelona, Medellín (Colombia) y también en EE UU para tantos hispanos. En España será en Marzo y vendrán a presentarlo varios miembros de PT que, aparte del acto público, irán a encontrarse en Coslada, Santa Eugenia, El Pozo o Torrejón con familias del 11 de Marzo. Hoy, tres meses antes, ya se han empezado a agrupar, han hablado desde el Parlamento y toda España emocionada oye su verdad y siente la honda fuerza de su mensaje.

Esta traducción al castellano de “Mañana en paz” es, pues, un texto de encuentro que puede ser clave en una alianza humana de paz y para la paz entre el mundo de habla inglesa y el mundo de habla española.

Juan Gutiérrez, 12 de diciembre de 2004
Fundador de Centro de Investigación por la Paz “Gernika Gogoratuz”
Enlace en varias de estas conexiones


Original en inglés

To the people of Madrid, those who endured and survived the recent attacks, and especially the families and friends of those who were killed in the bombings,

As family members who have also been grievously hurt by terrorism, we want to let you know that you are in our thoughts and our hearts. The memories and feelings we first felt on September 11th, 2001 have come flooding back to us this week most poignantly. We feel again the pain of searching for our loved ones only to learn of their loss, our loss. Your families are our families; your suffering is our suffering. Although you may feel desperately alone in the darkness of grief, we are with you, sharing the darkness and keeping hopeful watch for the dawn of a new day.

In deepest sympathy,

September 11th Families for Peaceful Tomorrows


Icaria Editorial

September 11th Families: Turning Our Grief Into Action for Peace

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Peaceful Tomorrows Books in Italian, English & Japanese

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