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El espejo de Howard Zinn
Lunes 7 de febrero de 2011
David Potorti
Cofundador de Peaceful Tomorrows
Hace nueve años, cuando un grupo de familiares de víctimas de 11-S, incluido yo, comenzamos a alzar nuestra voz contra la respuesta militar que dio nuestra nación a los atentados del 11 de septiembre, eran tiempos muy distintos. Eran tiempos de miedo, no sólo porque perdimos a nuestros familiares en las Torres Gemelas, el Pentágono y el vuelo 93, sino porque América se había convertido en lugar temible. Una de las personas que hicieron que esos tiempos fueran menos aterradores fue Howard Zinn.
Tenía poca idea de quién era Zinn hasta noviembre de 2001, cuando un amigo me propuso acudir a un discurso que daba en la Universidad de Elon, en Carolina del Norte. Tras comprobar en un periódico local que el acto efectivamente se organizaba, me informé sobre sus obras, realicé la entrevista telefónica de rigor y asistí a su discurso, titulado “Dar vida a la democracia”. Yo era audiencia receptiva de su mensaje y fue la primera vez que vi a un historiador como estrella del rock. El auditorio estaba al completo, los ánimos alborotados y llenos de entusiasmo y Zinn respondió con gran destreza a preguntas de todo tipo, incluida una que debe de haber escuchado miles de veces: «¿Por qué todavía vive en los Estados Unidos si critica las cosas que este país ha hecho?»
«No critico a los Estados Unidos», contestó Zinn. «Critico al gobierno de los Estados Unidos. El patriotismo significa que apoyas los principios del gobierno. Criticar al gobierno es lo más americano que se puede hacer.»
Esas palabras resonaron en mi mente y llegaron en un momento crucial. Tan sólo dos semanas después, me uní a otros familiares de víctimas del 11-S en “una marcha de curación y paz” desde el Pentágono hasta el punto del World Trade Center donde mi hermano murió. La marcha contra la guerra la organizó Kathy Kelly, de una asociación entonces llamada Voices in the Wilderness (Voces en el desierto), y con aquellos familiares que allí conocí, creamos después una asociación llamada September 11th Families for Peaceful Tomorrows (Familias del 11-S por un mañana en paz).
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